lunes, 22 de agosto de 2011

Última parada, Oslo.

Llegamos a Tromsø a las 8 de la tarde. No las teníamos todas con nosotros, porque no estaba muy claro si cuadraban los buses, pero lo conseguimos. Junto al polo norte, encontramos la ciudad más animada de todo el país, con una calle principal llena de bares, y ambiente de fin de semana en cada esquina. Lo mejor de la ciudad, las vistas desde lo alto del teleférico, aunque llegados a este punto, ya no nos impresiona tanto. De camino al centro, nos cruzamos con un barco de National Geografic, probablemente camino a una expedición polar.
Ayer llegamos a Oslo de nuevo, y volvimos a pasear por la ciudad. No nos podíamos ir, eso sí, sin pasar por el museo Munch, para ver El Grito, y el resto de la colección, de la que de entrada, no nos sonaban muchos títulos más. En unas horas salimos para Madrid. El viaje llega a su fin, dos semanas llenas de paisajes increíbles. Solo nos queda convocaros en Madrid, para enseñaros las fotos con una cerveza.

1 comentario:

  1. Gracias por vuestros comentarios y las fotos... es como si os hubieramos acompañado.

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